lunes, 23 de abril de 2012

Contra las dos Españas


Es hora de tejer pasamontañas,
es hora de declararse en rebeldía,
afilar con los dientes las guadañas
repicando campanas de agonía.

Es hora de arrancarnos las pestañas,
colorear las nubes con sangre fría,
para atentar contra las dos Españas
haciéndole cuernos a la policía.

Encalar de gritos la carretera,
vengar las ansias de yernos consortes,
levantarse en almas contra el futuro.

Es hora de aguardar en la trinchera,
de disolver, de un plumazo, las Cortes
fumigando el Congreso con cianuro.